Por una parte se encuentra un espíritu negativo, que no hace más que ponerte barreras psicológicas para que no alcances tus verdaderos objetivos. Por otra parte, se encuentra el espíritu positivo, lleno de ideas emprendedoras, cuya única voluntad es el bien de la nación (osea el tuyo) y su prosperidad. Parece como si estas fuerzas opuestas se hubieran declarado la guerra, dentro del cerebro, por problemas de índole territorial (ambos quieren ser los que dispongan de más tierras). Se me viene a la cabeza la imagen del ángel y el demonio que se te aparecen, para influenciar en tu decisión.

Como en todas las guerras, llega un momento en el que todo ciudadano, por muy apolítico que sea, se ve obligado a tomar partido, a decantarse por un lado o por otro. La mayor parte de la gente, simplemente se deja llevar, y cuando la scosas dejan de depender de uno, suele ser el espíritu negativo el que se apodera de sus mentes, la parsimonía, monotonía y pasividad que les son características, provocan que dejen de vivir, pero pasen a sobrevivir, mentalmente hablando.
En mi opinión, uno tiene que luchar continuamente por ser parte del bando del positivismo. Todo el mundo tiene objetivos en la vida, y hay que hacer que la llama que nos mantiene vivos en busca de esos objetivos, no se apague nunca. Es difícil, pues el espíritu demoníaco siempre está al acecho, en busca de nuevos militantes, pero hay que saber hacerle frente y no desviarse del camino que nos guía a nuestro completitud personal. Para ello es necesario establecer un orden dentro del caos que es el cerebro. Es necesario olvidarse de los pensamientos negativos, que nos entristecen o nos enfurecen, pues no son más que síntomas de debilidad. Es necesario focalizar todos nuestros esfuerzos, conocimientos, inteligencia, y por que no, picaresca, en nuestra verdadera empresa, nuestro verdadero objetivo. Numerosas frases hechas de nustro idioma puedne servirme para ilustrar mi idea : "la unión hace la fuerza", "quien la sigue la consigue", "no te van a regalar nada", etc.
A veces pueden sonar muy tópicas, pero creo en ellas, creo en el carma, que al final de la vida cada uno recibe lo que se merece, y si uno ha actuado bien a lo largo de su vida, en algún momento u otro le ocurrirñan cosas buenas.
Aunque todavia me cuesta, en ocasiones, librarme del espíritu maligno, lucho por no caer entre sus garras y conseguir mi objetivos. Aunque debería hacermuuucho más. Voy a ello.
Sindicación





16/08/2008 @ 17:57:58
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En efecto, tuve la reunión de ...
07/08/2008 @ 20:36:43
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Supongo que ya has tenido la ...
07/08/2008 @ 14:53:08
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Despues de tanto tiempo sin escribir ...
30/07/2008 @ 15:48:26
por Bond
Me dirijo a usted con el ...
09/07/2008 @ 14:18:31
por Bond